domingo, 17 de julio de 2011

Música, la mitad de mi.

Que maravilloso es cuando una canción (y la música en si) te puede llevar a un maravilloso día, alegrarte el alma, recordarte a la persona que mas amas, alejarte de los problemas, de la rutina, sanar heridas, limpiarte el corazón, traerte bellas memorias, hacerte temblar, llorar, sentir emociones, sentir que tan humano eres.

La música es para mi, mas que un hobbie, es mas que una distracción o un pasatiempo. Es lo que mueve mi alma y la desempolva, es lo que evita que la frialdad de las rutinas la endurezca, es lo que muchas veces me ha dado esperanza, tranquilidad y calma. La música también ha sabidos ser un maravilloso escondite, un "Jardín Secreto" si vieron la película.

Considero que la música es una de las mas impresionantes expresiones del ser humano, tanto por lo que produce como por todo lo que involucra. La música no es fácil de crear, aprender o ejecutar. Incluye saber literatura, historia, poesía, matemática, psicología, oratoria, gramática perfecta y tener un sentido maravilloso de tiempo, segundos y mili segundos.

Por otro lado, incluye que la persona tenga mucha destreza física y mental. Coordinación entre todos sus dedos, manos, pies, cuerpo y resistencia mágica para aguantar horas de ejecución perfecta, por ejemplo en un concierto. La música exige al cerebro y cuerpo, cuando es ejecutada, una cantidad de procesamiento cerebral enorme, los sentidos deben estar todos al máximo. Si no pregúntenle como se siente un músico (física y mentalmente) después de tres horas de concierto, ya sea música clásica, rock, salsa o chicha.

El impacto social es también enorme. Recuerdo el enojo de muchas personas cuando hace poco tiempo no llegaba ningún músico mundialmente reconocido a Perú. Ahora llegan todos los grandes a Perú y he logrado ver la esperanza y alegría de muchos esperando a Paul McCartney, U2, Coldplay, Sting y ya sea tanto a maravillosas sinfónicas, grupos de salsa, regaeton, chicha, cumbia o lo que sea. Todo mundo ahora puede ir a ver o escuchar a su grupo preferido.

Hablando económicamente, la industria musical mueve miles de millones de dolares en todo el mundo y seguramente algunos también aquí en Perú. Aparte de todo lo que puedo amar la música, créanme que si considere ser músico alguna vez, fue por que y en ultima instancia, me paresia maravilloso el sistema de reagalias en la industria musical. Cada vez que vendes una copia, recibes dinero. CLARO que las disqueras se lleva harta plata y le chupan la sangre a los músicos en muy abusivos contratos. Muchos músicos han tenido que vender el alma al diablo, perdón, digo a las disqueras, las que se tornan como dueños del músico y todos sus derechos.

Este relato que escribo ahora salio gracias a la inspiración de una hermosa canción que venia escuchando hoy en mi iPod, llamada "Fields of Gold" de Sting en el concierto en Berlín con la Filarmonica de Berlín. He aquí la canción: hacer click aqui.

Gracias por leer !